Diferencias entre el gas refrigerante R-32 y el R-410A

¿Qué es un gas refrigerante?
La tecnología de la refrigeración y la climatización utiliza un fluido refrigerante para transferir calor de un lugar a otro. Estos fluidos se emplean en equipos como los aparatos de aire acondicionado, frigoríficos, congeladores y bombas de calor.
El refrigerante circula por un circuito cerrado y, en condiciones normales, no debería consumirse. Por eso, si un equipo necesita una recarga, puede ser indicativo de una fuga o de una intervención previa en el circuito que debe ser revisada.
La manipulación, recuperación, carga o sustitución de refrigerantes debe realizarse de acuerdo con la normativa aplicable y por profesionales debidamente cualificados y certificados.
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Contexto:
Históricamente, los gases refrigerantes eran muy problemáticos. Los mejores gases estaban compuestos por unas sustancias que eran derivados halogenados de los hidrocarburos: los clorofluorcarbonos, que son sustancias gaseosas que contienen cloro, carbono y flúor (CFC).
Estos CFC son una familia de gases que se empleaban en diversas aplicaciones, principalmente en la industria de la refrigeración, y al tener cloro podían alcanzar la estratosfera donde su presencia era la causante de la destrucción de la capa protectora de ozono.
Estos clorofluorcarbonos no solo estaban en gases refrigerantes, sino que también se encontraban en los pulverizadores de desodorantes, de insecticida, perfumes… Como estos CFC afectaban a la capa de ozono, se determinó la necesidad de reducir la cantidad de cloro en estos gases refrigerantes a nivel mundial. Es lo que conocemos como el Protocolo de Montreal.
Este Protocolo de Montreal se creó especialmente para proteger la capa de ozono reduciendo la producción y el consumo de las emisiones de sustancias agotadoras de la capa de ozono. Desde que este protocolo entró en efecto, las concentraciones atmosféricas de los clorofluorcarbonos más importantes y los hidrocarburos clorinados se han estabilizado o se han reducido.
Una vez reducido el cloro en estos gases refrigerantes apareció un nuevo problema, que los gases que se escapaban accidentalmente ya no afectaban a la capa de ozono, pero sí contribuían al efecto invernadero.
Para paliar este segundo problema, en el año 2015 la Unión europea estableció la directiva F-Gas, con la cual se pretendía la reducción paulatina de las emisiones de Gases Fluorados de Efecto Invernadero (GFEI).
Se establecieron unas cuotas de emisiones equivalentes de CO2 relacionadas con estos gases refrigerantes que obligaban a los fabricantes de equipos que contenían estos gases a cambiarlos por otros que tuvieran una incidencia en el efecto invernadero mucho más baja.
¿Cuáles son las principales diferencias entre el R-32 y el R-410A?
Tanto el R-32 como el R-410A son refrigerantes de la familia de los hidrofluorocarbonos (HFC) y no contribuyen al agotamiento de la capa de ozono. Sin embargo, presentan diferencias importantes en cuanto a composición, potencial de calentamiento global, características de funcionamiento y requisitos de seguridad.
El R-410A es una mezcla formada por R-32 y R-125, mientras que el R-32 es un refrigerante de componente único. Además, el R-32 tiene un potencial de calentamiento global considerablemente inferior al del R-410A, por lo que presenta ventajas ambientales en este aspecto.
Esto no significa que un refrigerante sea universalmente “mejor” que otro: el refrigerante adecuado depende del diseño y las especificaciones del equipo. Los equipos diseñados para un refrigerante concreto no deben convertirse o recargarse con otro refrigerante sin que el fabricante y la normativa aplicable lo permitan.
Gas refrigerante R-410A:
El gas R-410A está compuesto de dos gases distintos (R-32 y R-125).
Este gas refrigerante, hasta hace poco, ha sido uno de los más utilizados, y no afecta a la capa de ozono, pero una sola molécula de este gas es capaz de tener un efecto sobre el efecto invernadero 2000 veces mayor que el que tendría una sola molécula de CO2.
Gas refrigerante R-32:
Este gas también es un refrigerante de HFC, y se está utilizando cada vez más en los aparatos de aire acondicionado por su mínimo impacto medioambiental. Es un gas refrigerante puro (no contiene mezcla de gases).
El gas R-32 ha reducido de manera importante la afectación que tiene sobre el efecto invernadero. Es mucho más baja que el gas R-410A.
Presenta una mayor eficiencia energética. El gas R-32 vs R-410 permite trabajar con un 20-30% menos de carga de refrigerante dada su mayor eficiencia, lo que se traduce en un ahorro en la factura de la luz por parte de los usuarios.
El R-32 es un refrigerante más ecológico, con un 75% menos de impacto en el calentamiento atmosférico.
Es más económico. El impuesto del gas R-32 es un 70% inferior, reduciendo los costes de la recarga de gas durante mantenimientos.
Otro de los grandes beneficios de este gas es que ofrece la posibilidad de recargar el equipo en caso de fuga.
Por contra, este gas está clasificado como A2L lo que significa que es ligeramente inflamable pero no es peligroso.
Como hemos podido comprobar, el gas refrigerante R-32 es el claro vencedor, lo convierte el candidato perfecto para sustituir a los gases que hemos utilizado hasta el momento. El R-32 es el gas de los próximos años.
Es importante destacar que los sistemas de climatización no expulsan ningún gas, si lo hicieran sería por una fuga accidental.
Si estás pensando en adquirir un equipo de aire acondicionado y estás dudando de si escoger un modelo con gas refrigerante R32 o R410A, solo debes contactar con nuestros instaladores profesionales para que puedan asesorarte según tus necesidades.
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Fecha de actualización: 07/09/2026
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