Cómo programar calefacción por suelo radiante

Cómo programar calefacción por suelo radiante

 

Cuando una persona se encuentra dentro de un espacio cerrado como, por ejemplo, una habitación, existen 3 mecanismos por los cuales se le puede transmitir calor: por conducción, convección y radiación.

 

Mecanismos para transmitir calor:

  • Calor por conducción: es la transferencia de energía en forma de calor a través del contacto directo, el calor fluye desde el cuerpo de mayor temperatura al de menor temperatura.
  • Calor por convección: Es la transmisión de calor a través de un fluido intermedio, en este caso el aire. Los radiadores y fancoil generan aire caliente que rodea a las personas que están en un espacio cerrado, es ese aire el que transmite el calor.
  • Calor por radiación: es la radiación térmica emitida por un cuerpo debido a su temperatura. Cualquier objeto de nuestro alrededor que este a más temperatura que nosotros nos calienta por radiación.

 

Para calentar una vivienda existen diferentes dispositivos emisores de calor que se pueden agrupar en tres grandes familias: radiadores, suelo radiante y fancoils. Cada una de ellas utiliza un método de transmisión de calor diferente. Los fancoils calientan por convección, el suelo radiante por radiación y los radiadores utilizan ambos mecanismos.

 

Los fancoils lanzan una corriente de aire que calienta las estancias de la vivienda por convección. Este sistema de calefacción es muy rápido, en pocos minutos calienta la vivienda. Pero tiene un inconveniente, el aire caliente tiende a acumularse en la parte superior de las habitaciones, no es un calor uniforme por lo que es difícil lograr un alto grado de confort térmico.

 

El suelo radiante no calienta aire, es un sistema formado por un circuito de tuberías que se instala bajo el suelo de la vivienda y por las cuales circula agua que se calienta a través de una caldera o aerotermia y emite continuamente calor por radiación. La emisión del calor por radiación se hace en todas las direcciones, por lo que la sensación térmica es uniforme y muy confortable. Hay que tener en cuenta que es un sistema muy lento, con mucha inercia por lo que deberá tener una buena regulación y programación horaria.

 

Por último, los radiadores que podrían llamarse radio-convectores que se encuentran en un punto intermedio, emiten calor por radiación y al mismo tiempo calientan el aire por convección natural. Aspiran aire frío por la parte de abajo, lo calientan y lo sueltan por la parte de arriba. Al ser un objeto caliente de gran superficie emiten parte de su calor por radiación. No son tan rápidos como los fancoils, ni tan confortables como el suelo radiante, pero son una buena opción intermedia.

 

Cómo regular la temperatura ambiente de una habitación por suelo radiante:

Tal y como ya hemos explicado, existen principalmente dos formas de calentar el interior de una vivienda: por la convección de aire caliente y por la radiación térmica de superficies calientes. La cantidad de calor que obtenemos por la convección del aire la podemos medir a través de la temperatura del aire de la habitación. Para poder medir la radiación térmica emitida por una superficie radiante tendríamos que medir la temperatura de dicha superficie.

 

El problema que encontramos es que los termostatos que se suelen utilizar, que son los que controlan las calderas o las máquinas de aerotermia, solamente miden la temperatura del aire y no miden la parte radiante de la emisión de calor.

 

No es lo mismo calentar una casa con radiadores que calentarla con suelo radiante. En una casa con radiadores encontramos mucha convección y menos radiación térmica. Por ejemplo, supongamos que la temperatura del aire de la sala es de 22ºC y la temperatura del suelo y las paredes que hay a nuestro alrededor es de 18ºC. La temperatura media de 18ºC y 22ºC son 20ºC. Entonces la sensación térmica en esa habitación será de 20ºC.

 

Pero si esa misma habitación la calentamos con suelo radiante, solo por radiación y no hay nada de convección, en este caso sucederá lo contrario, las paredes y el suelo estarán a 22ºC, pero, la temperatura del aire que nos rodea estará a 18ºC, por lo que la temperatura media también será de 20ºC. Por lo tanto, la sensación térmica será la misma.

 

Por eso, en el caso de la habitación de los radiadores, para tener una sensación de 20ºC deberemos poner el termostato a 22ºC, en cambio, en la habitación del suelo radiante para tener esa sensación térmica de 20ºC la temperatura del termostato ambiente tendrá que estar a 18ºC y, de esta forma, la sensación térmica en las dos habitaciones será la misma.

 

Ventaja del suelo radiante

Su funcionamiento a baja temperatura lo convierte en el emisor perfecto para cualquier generador, tanto para calderas de condensación, haciendo que trabajen siempre en el punto óptimo de condensación, como para bombas de calor aerotérmicas, maximizando en ambos casos sus rendimientos gastando menos gas en el caso de las calderas, o menos electricidad en el caso de las bombas de calor, para calentar de la misma manera.

 

El suelo radiante no genera corrientes de aire ni polvo. El resultado es un ambiente limpio y saludable, ideal para personas con alergias y problemas respiratorios. Además, el dispositivo requiere un nivel muy bajo de mantenimiento.

 

El único posible inconveniente del suelo radiante es que no es tan rápido calentando como pueden serlo los radiadores. Este tipo de calefacción necesita bastante tiempo para calentar el cemento y el suelo de la vivienda (que podrían estar entre los 5 cm y 7 cm de grosor), y una vez calentado el suelo es este el que transmitirá el calor. Es por este motivo que puede tardar entre uno y dos días en calentarse. Lo mismo ocurre cuando se apaga, para que se enfríe, también necesitará de uno a dos días. En cambio, con los radiadores, cuando los apagamos podemos notarlo al cabo de 30 – 60 minutos.

 

¿Cuál de los dos sistemas es mejor?

Cada vivienda tiene su emisor ideal. Lo óptimo es primero evaluar la vivienda, la zona geográfica donde se encuentra y las necesidades de los usuarios.

 

Por ejemplo, supongamos que una persona frecuenta muy a menudo su segunda residencia, pero solo pasa allí el fin de semana, seguramente la mejor opción sean los radiadores y no el suelo radiante, ya que si no se debería encender un par de días antes para que estuviera caliente cuando llegara.

 

La calefacción por radiadores se puede encender y apagar más a menudo, en cambio, el suelo radiante debe estar encendido siempre, pero es la opción más eficiente y confortable.

 

El sistema de radiación es más confortable que la emisión de calor por convección, es decir, calentar casas solo con aire caliente no te ofrece tanto confort.

 

Con estos consejos, ajustar la temperatura de la calefacción por suelo radiante te resultará más fácil.

Si estás planteándote instalar un suelo radiante, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, estaremos encatados de atenderte y asesorarte.

 

¿Necesitas más información sobre el Suelo Radiante?